Cómo elegir botas de esquí sin equivocarte
Las botas son probablemente la parte del equipo donde más importa el ajuste. Una bota técnicamente excelente no sirve de mucho si tu pie se mueve, tienes puntos de presión o no puedes transmitir bien la fuerza.
La horma va antes que el flex
Anchura y volumen del pie deben ser compatibles con la carcasa. Un modelo de 98 mm y uno de 102 mm pueden sentirse radicalmente distintos. Mide el pie y, si puedes, prueba varias carcasas.
Qué significa el flex
El número de flex es una referencia, no una norma universal. Peso, técnica y construcción hacen que un 100 de una marca no se sienta igual que un 100 de otra. Para muchos esquiadores intermedios, un flex moderado puede ser más aprovechable que una bota excesivamente rígida.
BOA y ajuste
El sistema BOA permite microajustes rápidos y puede ayudar a repartir la presión. No sustituye una horma correcta ni un buen fitting.
Termoformado y botín
Algunas botas permiten personalizar carcasa y botín. Esto puede ser especialmente útil cuando existe una diferencia de volumen entre zonas del pie.
Prueba antes de comprar
La mejor compra es la que puedes llevar varias horas sin dolor y manteniendo el control. Si compras online, comprueba las condiciones de devolución y busca un profesional si necesitas modificar la carcasa.